Cuáles son los requisitos para cumplir con la Ley Anti-Lavado de dinero.

Pensemos en la frase: “La ropa sucia se lava en casa”…

A principios del siglo XX, los capos de la mafia como Al Capone, abrieron lavanderías automáticas, de las que el cliente llega y echa una moneda para lavar su ropa, ese sistema hacía muy difícil determinar el origen del dinero y ahí se podía infiltrar dinero “malo” que provenía de la extorsión, tráfico de armas, prostitución, etc. De ahí que hoy en día, se hable de términos como “blanqueo de capitales” o “lavado de dinero”.

En México, la producción y comercialización de estupefacientes no siempre fueron ilegales. Existía el “jarabe Bayer de heroína” para combatir las enfermedades respiratorias, el vino de “coca” y los cigarrillos de marihuana, que formaban parte de los productos que se ofrecían normalmente en las farmacias.

En diciembre de 1914, el Congreso de Estados Unidos aprobó la primera ley sobre narcóticos. En 1920 en México, se adopta la ruta de la prohibición cuando las autoridades sanitarias emiten las primeras disposiciones sobre el cultivo y comercialización de la marihuana. Durante ese desfase de tiempo, se pudieron producir legalmente opio y marihuana en nuestro país y exportarlas a Estados Unidos donde, por la prohibición, ya habían ganado un sobreprecio, iniciándose así, el gran negocio del narcotráfico.

El compromiso laxo de las autoridades con el cumplimento de la ley fue un caldo de cultivo para la tarea corruptora de las organizaciones criminales.

Los primeros años del narcotráfico coincidieron con un aparato estatal en construcción, cuya prioridad era darle vida a las nuevas instituciones económicas, agrarias y sociales sin fortalecer las de seguridad y justicia.

El lavado de dinero tiene consecuencias devastadoras en la economía y en lo social, ya que repercute en la seguridad y es el combustible con el que traficante de drogas, terroristas, funcionarios corruptos y demás, pueden operar y ampliar sus actividades

El lavado de dinero puede erosionar la integridad de las instituciones financieras de un país.

Por tanto, el lavado de dinero no es sólo un problema de aplicación de la ley, sino una gran amenaza a la seguridad nacional e internacional.

De forma internacional, se ha emitido cierta normativa para proteger a las Instituciones del lavado de dinero, como la Declaración de Principios de Basilea, las 40 recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), entre otras, y esto ha servido de base para que México haya realizado algunos cambios en su legislación como en el artículo 115 Bis del Código Fiscal de la Federación, en el artículo 400 Bis del Código Penal Federal, Artículo 139 y 148 Bis del Código Penal Federal, en 1996 se realizan varias modificaciones a diversos artículos del sistema financiero y en 2004 se adicionan las Disposiciones de Carácter General emitidas por la SHCP que incluye a más Instituciones Financieras que no fueron contempladas en las modificaciones anteriores y que incluye, entre otras, la necesidad de identificar y conocer al cliente.

Finalmente se publica en el Diario Oficial de la Federación el 17 de octubre de 2012, la nueva Ley Federal para la Prevención e Identificación de Recursos de Procedencia Ilícita conocida como “Ley Anti-Lavado de

Esta ley, tiene por objeto proteger al sistema financiero y la economía nacional

¿Esta nueva ley me aplica? ¿Qué tengo que hacer para cumplir con la ley?

De acuerdo con la Ley, diversas actividades no financieras son consideradas actividades vulnerables, como son: los casinos, constructores, inmobiliarias, casas de préstamo o empeño, galerías de arte, joyerías, agencias aduanales, tiendas departamentales, despachos jurídicos y contables, tiendas de autoservicio, empresas de seguridad privada, distribuidoras automotrices, marítimas y aéreas, empresas especializadas en el traslado de valores, y las que se dedican a los servicios de blindaje, entre otras.

Si tú o tu empresa, realizan algunos de estos giros, en GRUPO ALBE te ayudamos a tener todo bajo control, para que no se infiltren recursos de procedencia ilícita y se pueda cumplir satisfactoriamente con la ley.

Esta ley implica que cumplamos una serie de obligaciones como:

  1. Identificar y conocer a los clientes y usuarios.
  2. Presentar los avisos a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en tiempo y bajo la forma prevista por la ley.
  3. Abstenerse de realizar cualquier acto u operación cuando los clientes se nieguen a proporcionar información o documentación relacionada con su identificación y/o conocimiento.
  4. Proteger y evitar la destrucción de información u ocultamiento de la información que sirva de soporte para una actividad vulnerable.
  5. Brindar las facilidades necesarias para que se lleven a cabo las visitas de verificación por parte del SAT.
  6. Contar con un documento en el que se desarrollen los lineamientos de identificación, así como los criterios, medidas y procedimientos internos para dar cumplimiento a la Ley.

¿Has diagnosticado si al interior de tu empresa, se cuenta con los procesos bien definidos?
¿Identificas correctamente al cliente antes de establecer una relación comercial?

Cumplir con la ley, nos evita pagar multas, nos evita la revocación de permisos, entre otras, y evita el flujo de recursos de la delincuencia organizada.

Estamos obligados a realizar diversos ajustes al interior de nuestra organización como:

  • El diseño y elaboración de políticas y procedimientos.
  • La elaboración de programas de capacitación.
  • La implementación de un nuevo sistema automatizado de alertas con definición de umbrales y parámetros para la detección de operaciones.

¿Quieres asegurarte de cumplir con la ley de anti lavado de dinero? ¡Nosotros te ayudamos!