GRUPO ALBE CELEBRA SU 25 ANIVERSARIO (1990-2015)

Entrevista realizada por Oliver Morán Álvarez a Martín G. Álvarez Torres

aniversarioAmigos me da mucho gusto poder compartir con ustedes las reflexiones que tuvo a bien Martín Álvarez responder en esta larga pero divertida entrevista con motivo del 25 aniversario de GRUPO ALBE  (yo le digo Martín a mi abuelito porque él no quiere que yo le diga abuelito. Dice que se siente “raro” y “viejo”, además como el siempre le habla de “” a la mayoría de las personas, quiere que yo también me empiece a acostumbrar a esa forma de interactuar con las personas. También dice que en el futuro cuando yo trabaje con él en GRUPO ALBE, no quiere que cuando lo llame un cliente y yo conteste el teléfono le diga “abuelito te habla un cliente” ja, ja, ja, ja, ja, ja, prefiere que yo le diga “Martín te habla un cliente”. Ah que mi abuelito creo que ya está empezando a tener sus propias ideas, ¿o siempre las ha tenido y no me había dado cuenta? Solo espero que no se “Apire” tan pronto, yo todavía lo veo muy joven, muy fuerte y sobre todo, muy guapo. ¡Ese es mi abuelito! Acá entre nos, la palabra “Apire” en la familia Álvarez proviene de la raíz guanajuatense que hace alusión al tío “Piro” (“short name” de Espiridión, ¿Do you get it?)” que significa “Ahí te va otra vez mi rollo porque se me olvidó que ya te lo había contado hace cinco minutos” y el tío Piro es como un CD que se repite una y otra y así mil veces más, y lo más curioso es que siempre te lo cuenta con la misma elocuencia y la misma gracia y allí estas escuchándolo y riéndote como si fuera la primera vez que lo oyes, ja, ja, ja, ja, ja, ja).

Esta entrevista la hice por puro instinto porque yo no he estudiado periodismo, he estudiado muchas otras cosas, pero periodismo no. Sin embargo, cuando mi abuelito (perdón, Martín) empezó a pensar en un artículo especial con motivo de que GRUPO ALBE  cumplió sus primeros veinticinco años en el mercado, me dijo con su voz grave de locutor y con su típica sonrisa en los labios “Oye, Oliver, ¿No te gustaría ayudarme a hacerme una entrevista para el boletín de GRUPO ALBE del mes marzo del 2015, necesito un artículo fresco, espontáneo, diferente y muy juvenil?” Pues pa´ pronto yo le contesté casi de inmediato “¡Sí abuelito!, pero con una condición”. Sí dime Oliver, me contestó cerrando sus ojitos, frunciendo el cejo y mirándome muy consentidoramente, “Que yo te haga la entrevista a mi manera”, sí, a “my way” y que dejes que el “gen 46” de los Álvarez fluya por mi sangre a lo largo de la entrevista (El “gen 46” en la familia Álvarez proviene de la raíz guanajuatense que hace alusión a una característica de lo que mi abuelito Martín dice que tiene dos significados, el primero en versión fuerte (o negativa para algunos) es “¿Por qué seré tan terco?” Y en versión light (o positiva para otros) significa “Por qué seré tan persistente?”). Bueno, si tu tienes abuelitos, seguramente me entiendes muy bien y sabes perfectamente a lo que me refiero, ¿verdad? Afortunadamente yo solo soy mitad Álvarez y mitad Morán, es decir solo soy medio terco y medio… bueno ahorita no estamos hablando de los Morán, así que mejor me concentro en lo que les estaba diciendo, sino, mi papá Carlitos se vaya enojar porque ando balconeando a su familia en este foro tan importante de GRUPO ALBE, donde cada vez más personas visitan la página web de GRUPO ALBE (www.GrupoAlbe.com), pero ya habrá más oportunidades de seguirles contando algunas breves y simpáticas historias de mis dos familias. Y mi abuelito me contestó “Esta bien Oliver, hazme la entrevista como tu quieras pero necesitamos terminar de hacerla antes del 28 de febrero para pasarla a revisión de estilo y agregarle algunas imágenes y liberar el boletín en la primera semana de marzo, ¿Estas de acuerdo?” Pues ya que, con mi abuelito nadie gana, aunque te hace creer y a veces él mismo si se la cree que de verdad tu ganaste. Um, como si no lo conociera desde que nací y por todo lo que mi mamá me ha platicado de él y por todo lo que he leído de él en sus veinticinco libros. Es un buen tipo, un poco “persistente” que siempre se sale con la suya, pero en general creo que es una buena persona, honesta, responsable, trabajadora e hiperactiva.

— Oye Martín — ahora yo soy el que me siento raro diciéndole Martín a mi abuelito, pero ni modo, así es él, se lo prometí y ahora se lo cumplo, así también somos los Álvarez, bien prometedores y bien cumplidores. Pero ya sé, se me ocurre una “ideota” (idea grande, no seas mal pensado) cada que yo diga en voz alta “Martín”, yo le estaré diciendo en voz baja “Abuelito”. Yo me estaré riendo por dentro y él seguramente ni se va a dar cuenta, va a pensar que siempre ando sonriendo porque soy un niño positivo, brillante e inteligente, libre de bulling y libre de prejuicios, ja, ja, ja, ja, ja, ja —. Vamos a empezar con la entrevista, le digo. En primer lugar te quiero agradecer que me permitas estar contigo en esta fecha tan especial  para ti y para tu familia y para tus clientes y para tus consultores y para tus instructores y …. para el fisco, pues aquí sigues, veinticinco años después generando utilidades y pagando tus impuestos puntualmente, ja, ja, ja, ja, ja, ja.

— Gracias Oliver, te agradezco tu buena disposición para hacerme esta entrevista. Me dará mucho gusto compartir contigo y con todos nuestros amigos algunas reflexiones de lo que he aprendido en estos veinticinco años. Y también te felicito porque ya te sale más natural el “Martín”, creo que poco a poco lo vas a ir perfeccionando. Además, me gusta mucho la idea de que un niño brillante como tú me haga otro tipo de preguntas, más espontáneas y más juveniles.

— Sí Martín, creo que tengo madera de consultor —. Ay mi abuelito, si supiera el truco que estoy haciendo cuando el digo “Martín”, no sé si enojaría o también se atacaría de risa—. Martín, — le pregunto para abrir apetito sobre el tema y voy viendo en que orden le hago las preguntas que le traigo preparadas — ¿Por qué pusiste tu despacho de capacitación y consultoría hace veinticinco años?

— En esa fecha, 16 de marzo de 1990 coincidieron muchos eventos que tenían el destino de dar a luz una empresa moral. Primeramente, yo ya tenía siete años de egresado y dos años como instructor y consultor independiente. En ese año de 1990 me estaba contratando un cliente, era un proveedor de la industria automotriz, para darle unos cursos de capacitación sobre temas de calidad para todo su personal, pero por el monto del contrato me dijo que no me lo podía dar porque necesitaba el respaldo de una persona moral, no de una persona física. En segundo lugar, yo ya empezaba a subcontratar a otros consultores y era mejor hacerlo por medio de una persona moral. En tercer lugar, con mi amigo “el bigotón”, José Luis Beteta Montalvo, ya andábamos planeando asociarnos y veníamos aplazando la decisión por falta de dinero y por falta de presión. En cuarto lugar, yo había leído “el secreto más grande del mundo” de Og Mandino y me había propuesto muchas metas, solo había una meta que todavía tenía pendiente, de alcanzar formar mi propia empresa, como lo fomentaba a los cuatro vientos el Tec de Monterrey. En quinto lugar, con tu abuelita Olivia, queríamos tener un negocio que nos permitiera crecer económicamente y tener más libertad profesional. Así que, como vez ya todo estaba listo para que ese arroz se cociera. Y bueno, así fue, en esa fecha, una mañana invernal, casi primaveral nació GRUPO ALBE, y desde allí lo quiero como si fuera mi quinto hijo. Y acá entre nos te comento que de este hijo sí estoy cosechando algunas buenas herencias, no como los otros que solo saben ser hijos, no se cansaban de pedir y decir “papá dame para esto”, “papá dame para lo otro”, oye, si hoy yo pudiera escoger preferiría ser más hijo que padre y cumpliría a la perfección lo que dice Hechos 20:35 “… hay más felicidad en dar que en recibir” Yo haría enormemente felices a mis padres porque ellos siguieran dándome y dándome, ja, ja, ja, ja, ja, ja.

— Uy Martín, — le contesto poniendo cara de serio, pero riéndome por dentro por lo franco de mi abuelo —. Me gusta tu historia, pero no me hace mucha gracia tu chiste relativo a los hijos, pues yo me siento aludido y pienso que piensas que solo soy un niño convenenciero, y eso… no es totalmente cierto, pues yo siempre le regalos muchas sonrisas y les hago muchas gracias a mis padres. En fin, así como lo platicas parece que fue muy fácil que naciera GRUPO ALBE. ¿No te dio miedo poner un negocio?

— Fíjate que al paso de los años, he aprendido a cultivar la paciencia necesaria para lograr todos mis objetivos, y curiosamente, hasta que todos los ingredientes están listos tu puedes capitalizar las oportunidades que se están paseando delante de tus ojos. En un principio es cuestión de trabajar y buscar y pensar y esperar. Y luego es como el proverbio Zen que dice “Cuando el alumno esta listo, aparece el maestro”. Por supuesto, que si tuve no solo un poco sino mucho miedo pues estaba acostumbrado a tener un sueldo fijo y a cobrar cada quincena independientemente de los resultados de la empresa. Y todavía hoy sigo teniendo muchos miedos, porque ahora hay que cubrir más gastos: la renta, la secretaria, el personal, el mobiliario, la publicidad, los instructores, los consultores, los proveedores, y muchos servicios más. Pero como ya había estado previamente trabajando dos años de forma independiente ya empezaba a entender que a veces había vacas gordas y a veces había vacas flacas y sabía que había que administrar mejor los recursos, para eso tu abuelita era muy buena, yo ganaba y ella ahorraba.

— Oye Martín, ¿y siempre hay vacas gordas y vacas flacas en los negocios? ¿No puedes tener puras vacas gordas? — pregunto de manera inquisitiva a la Sherlock Holmes —.

— Ja, ja, ja, ja, ja, ja, se ataca de risa mi abuelito —. Qué más quisiera yo que tener puras vacas gordas, pero al paso de los meses y los años, los ciclos de altas y bajas son normales en todos los negocios. Lo que he aprendido a hacer en GRUPO ALBE es a mitigar el impacto de esos ciclos con mucha planeación. Sacamos nuestro telescopio para ver más allá de nuestras narices y tratar de imaginar cómo viene el futuro. Por ejemplo, al principio yo pensaba que un cliente era solo para ejecutar un solo proyecto y que al terminar el proyecto de capacitación o consultoría con él, había que volver a empezar otra vez a buscar otro cliente. Ya después de muchos años aprendí que un cliente podía durar muchos años si yo le podía seguir ofreciendo otros productos de capacitación o consultoría. Y ahora lo que hemos aprendido a hacer es mejorar nuestro proceso de comercialización de servicios de capacitación y consultoría para encontrar clientes y prospectos por medio de nuestros eventos trimestrales promocionales, por medio de nuestro webmarketing, por medio de los ejecutivos de telemarketing, por medio de los embajadores de ventas, y por medio de canalizar muchos recursos en el trabajo de mercadotecnia.

— Martín, — lo miro a los ojos de forma pícara porque parece que lo atrapé en una contradicción, vamos a ver como responde el abuelo —. Pero si tú eres un buen consultor en planeación estratégica no entiendo por qué también has tenido vacas flacas.

— Ah que mi Oliver tan perspicaz — ahora Martín es el que me mira como si yo fuera un niño inocente que todavía no sabe mucho del mundo los negocios —. Déjame decirte que a veces suceden cosas afuera de tu negocio que te afectan negativamente, como las crisis económicas, las crisis políticas, las crisis sociales, el exceso de oferta, el exceso de competidores y a veces hay cosas dentro de tu propio negocio que te afectan negativamente, como el exceso de confianza, la falta de inversión en gente, publicidad y tecnología, la falta de personal competente, la falta de disciplina empresarial, la no adopción de buenas prácticas empresariales y muchas otras más. Y aunque tengas planeación siempre hay riesgos e incertidumbres. Así son los negocios, también pasan por épocas de enfermedad. Por supuesto, el vivir y sobrevivir a esas etapas nos han ayudado a aprender muchas lecciones empresariales, algunas de ellas a veces muy costosas en sentido material.

— Martín, debido a lo que me dices, ¿nos podrías compartir algunas de las moralejas que has vivido en carne propia, que seguramente les has compartido a tus clientes y que podrían ahorrarles muchos problemas? — Estoy realmente interesado en escuchar a mi abuelo, pues yo sé que él es siempre un enamorado del proceso de enseñanza – aprendizaje y quiero ver que ha aprendido —.

— Sí Oliver, con mucho gusto — Martín se empieza a relajar, se estira hacia atrás, toma su cabeza con las dos manos sobre la nuca e intenta juntar los codos y estira sus dos largas piernas y las entrecruza —. Mira, primeramente en 1995 quisimos dejar la consultoría tradicional, cuerpo a cuerpo, e inventamos un producto que denominamos el Consulting Club, cuyo propósito era que los socios pagarán una membresía anual para recibir a cambio un respaldo permanente de asesoría sobre todos los temas administrativos. Pues en ese momento se juntó que dejamos de atender clientes de consultoría, lo cual originó bajos ingresos por este concepto, luego teníamos una fuerte inversión publicitaria en periódicos y revistas, lo cuál nos costaba mucho dinero y luego finalmente, los pocos socios que teníamos del Consulting Club con la crisis del 95 dejaron de renovar sus membresías. Los socios del despacho teníamos saturadas nuestras tarjetas de crédito y teníamos hipotecadas nuestras casas. Cada día que pasaba era como escarbarle un metro más a nuestra tumba. La moraleja de ese año fue, “persigue tus sueños pero no pongas en riego tu patrimonio y sobre todo, predefine un límite (económico o temporal) para ver los resultados”. Fue un año de muchas lágrimas y de muchos aprendizajes, comíamos sin lujos, viajábamos en transporte público. Tuvimos que dejar la oficia que rentábamos en Echegaray y nos regresamos a nuestras casas a volver a empezar. Gracias a Jehová poco a poco empezamos a tener clientes y poco a poco a lo largo de los dos años siguientes pudimos cubrir todas nuestras deudas. Después de ese año, aunque ha habido problemas no han sido tan graves con ese de 1995. Luego en el año 2006, nuestro socio el SAT nos exigió el pago de algunos impuestos atrasados y otra vez tuvimos que conseguir otros préstamos para cubrir esta exigencia. La moraleja de este evento fue “no te gastes los impuestos de tu socio el SAT porque tarde o temprano los tienes que pagar”. Y bueno Oliver, te podría contar muchas más historias, todas muy interesantes, pero lo que te podría decir es que las situaciones que hemos vivido con nuestro despacho son las mismas situaciones que vive cualquier empresa y organización, y que como ser vivo estamos expuestos a las enfermedades y a la muerte. Necesitamos mantener una buena condición física, mental y espiritual para seguir adelante. Por eso, es importante estar preparado para enfrentar las siguientes crisis, como por ejemplo la de la de transición generacional que muy pronto llegará a GRUPO ALBE.

— Oye Martín, — le pregunto un poco ingenua y verdaderamente interesado —. Pero entonces, ¿las personas que ponen una empresa no tienen el futuro asegurado? ¿No puede un grupo de personas inteligentes, con dinero y amigos disminuir los problemas de la empresa?

— No Oliver — ahora mi abuelo se pone un poco serio y me contesta con voz pausada y suave —. Las empresas viven teniendo problemas de diferente índoles, problemas de infancia, problemas de adolescencia, problemas juveniles. El proceso de madurez y éxito empresarial se alimenta de todas estas situaciones. Lo que tienen asegurado las organizaciones es un trabajo de malabarista que les permite aprender todos los días a mantener el equilibrio entre su medio ambiente externo y su medio ambiente interno. La organización que sobrevive y crece es la que ha aprendido  a jugar con todas las reglas presentes en el mercado. Satisface a los accionistas, a los clientes, a los colaboradores, a los proveedores, a la sociedad y a todas las partes interesadas.

— Muy interesante Martín, ya te pusiste medio filosófico porque veo que te encanta sacarle provecho a todas las experiencias personales y empresariales, que luego publicas en tus artículos y en tus libros ¿Y nos podrías mencionar quiénes fueron tus primeros clientes, qué les enseñaste y qué aprendiste de ellos? — Me encanta hacerle preguntas al abuelo porque con un poco de cuerda él se suelta, parece que en su infancia nadie lo escuchaba porque ahora habla hasta por los codos, bueno él dice que solo habla puros garbanzos de a libra, que él no dice paja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, pero para mí que sí habla mucho, aunque lo he visto en acción con sus clientes y siempre los impresiona por su seguridad y su forma de expresarse, algún día quiero ser como él, solo en la elocuencia y en la seguridad —

— Sí, por supuesto que me acuerdo muy bien de ellos porque, sin duda alguna fueron los cimientos sobre los cuáles mi autoestima como consultor creció y sobre los cuáles empezó el crecimiento de GRUPO ALBE. Me acuerdo de algunos como Placosa en Cuernavaca que se dedicaba a la fabricación y comercialización de ceras para las plantas automotrices, de Cufín del grupo Vitro en Ecatepec que se dedicaba a la producción y comercialización de cubiertos de acero inoxidable, y de Good Year Oxo en Lechería que se dedicaba a la producción y comercialización de llantas. A Placosa les enseñamos como tener un buen sistema de gestión y a hacer planeación estratégica. Ellos nos enseñaron cómo los empresarios mexicanos pueden hacer una buena mancuerna con empresarios alemanes y cómo los líderes carismáticos, como Luis Humberto Soria Díaz, pueden generar un entusiasmo al mil porciento en todos sus colaboradores y proveedores cuando comparten su visión y abren su corazón y llegan a alcanzar todas las metas que se propongan. A Cufín les enseñamos a mejorar los controles de sus procesos productivos que les garantizaron una mayor calidad de sus producto. Ellos nos enseñaron que teniendo buenos productos, buenos vendedores y buenos canales de comercialización los resultados de todas las áreas se alcanzan más fácilmente. A Good Year Oxo les enseñamos a mejorar su filosofía de calidad. Ellos nos enseñaron que aún cuando la empresa sea grande, todas las organizaciones necesitan de proyectos de mejora que los sigan manteniendo actualizados y competitivos en el mercado — ¿Ya ven lo que les digo? La pregunta era sencilla y el abuelo se explaya como si fuera neblina al amanecer —

— Oye Martín, pero entonces lo que entiendo es que en todos los casos ustedes como consultores siempre están aprendiendo muchas cosas también de parte del cliente. ¿Quién ha sido tu cliente favorito? — Ahora si lo voy a poner en aprietos porque o me da una respuesta concreta o me da una respuesta genérica, vamos a ver cómo responde a este juego del gato y el ratón —

— Uy que pregunta más interesante Oliver, ¿estás preguntas que me estás haciendo son de tu propia cosecha o te ayudó tu mamá o tu papá? — ¡Ma! Que no puede uno ser también inteligente y tener sus momentos de creatividad para generar e inventar preguntas interesantes? A qué mi abuelo, ahora que estemos solos voy a tener que hablar muy seriamente con él, que no porque yo sea un niño no puedo tener una mente brillante con un IQ de 150 puntos, ¿pues qué se cree? ¿Que sólo hay unos cuantos elegidos en este mundo? ¡No señor! Yo soy todo un Morán Álvarez, aún no sé si más Morán o más Álvarez, pero ya lo descubriré —. A lo largo de estos veinticinco años hemos tenido muchos clientes favoritos por muchas razones distintas — me empieza a contestar mi abuelito —. Te voy a mencionar solo unos cuantos nombres y te voy a dar la razón del porqué. Mira con los Calderoni (Comercializadora de Autopartes Calderón) tenemos trabajando desde 1995, acabamos de cumplir veinte años de habernos conocido. Y en todos estos años además de ellos son muy buenos alumnos porque aplican todo lo que les enseñamos son unas extraordinarias personas muy humanas (Adalberto (q.e.p.d), Alejandro, Jesús, José Luis, Tere, Marisol) que más que ser clientes ahora ya son nuestros amigos, y a lo largo de todos estos años siempre han compartido generosamente con sus colegas empresariales, con sus compañeros del IPADE todos los resultados y proyectos que han generado con GRUPO ALBE, y nos han dado muchísimas recomendaciones de clientes. Por otra parte, con El Fogoncito tenemos trabajando desde el año 2002, llevamos trece años trabajando casi de manera ininterrumpida, e igualmente nos echan muchas flores tanto en la Asociación Mexicana de Franquicias, como con sus clientes, con sus amigos empresarios y con sus franquiciatarios. También todos ellos son excelentes personas (Carlos, Lilián y Karlos). Por otro lado, con Grisi duramos trabajando nueve años, desde 1997 hasta el año 2006, y allí quemamos casi todos nuestros cartuchos. A lo largo de esos nueve años enviamos casi a todos nuestros consultores y les dimos prácticamente todos nuestros productos. Como vez, en GRUPO ALBE estamos muy agradecidos con estos y otros clientes porque gracias a ellos hemos tenido proyectos, hemos tenido recomendaciones, hemos tenido casos exitosos que presentar a nuestro mercado, y sobre todo, hemos tenido continuidad en la operación de GRUPO ALBE.

— Oye Martín, yo oigo que tu te emocionas todo eso de la consultoría, ¿realmente tú y tus consultores se divierten en el trabajo de consultoría? — porque yo pienso de entrada que la consultoría suena aburrida, eso de ir y escuchar a las personas hablar de sus problemas, parece ser como el trabajo de un doctor, yo preferiría ser astronauta como José Hernández o Rodolfo Neri Vela —

— Ay Oliver, creo que en esos veinticinco años no nos hemos aburrido un solo día porque hemos estado haciendo lo que nos gusta: enseñar, dirigir, escribir, dar conferencias, ver crecer y mejorar a nuestros clientes, últimamente formar consultores, ser mejores directores. Así que lo que nos da mucha diversión es tener intercaladas en una semana actividades variadas: ver prospectos para conocer sus necesidades, presentar propuestas, formalizar contratos, elegir a los consultores para cada proyecto, escribir artículos empresariales, atender entrevistas, revisar los resultados y proyectos de mejora de GRUPO ALBE, entrevistar y entrenar nuevos consultores, tener juntas con clientes, dar cursos, tomar cursos, comer con nuestras familias, comer con clientes, etc. Y todas las semanas son diferentes. A veces, más que aburrirnos nos cansamos y decimos “Gracias a Dios que es viernes”. Y además Oliver, ya con este tiempo en el negocio y a nuestras edades hemos aprendido a dedicarnos tiempo para nosotros, platicamos con nuestros amigos, vamos de compras, conocemos lugares y restaurantes diferentes, pero siempre con la meta de cumplir los objetivos semanales y mensuales. Recuerda que uno de los objetivos de GRUPO ALBE  es “cumplir con los objetivos” ja, ja, ja, ja, ja, ja. No Oliver, no nos aburrimos con nuestro trabajo, por el contrario nos divertimos mucho. Y con cada proyecto nuevo que llega estamos con los brazos abiertos dispuestos a aprender y a enseñar.

— Gracias Martín, que bueno que me explicas que no es un trabajo aburrido, porque si no, aunque me pagaras bien, no me gustaría trabajar contigo. A mi me gustaría medio trabajar y medio divertirme, ja, ja, ja, ja, ja, ja. Incluso, pienso que me gustaría ir a la luna y a otros planetas. Pero entonces me intriga saber si tienes amigos en tu trabajo.

— Claro que sí Oliver, en primer lugar la gente que trabaja con nosotros y que ya tenemos tiempo de conocernos la considero mis amigos, por ejemplo Analú y Omar, también a mis instructores y mis consultores, como Vicky, Oscar, Mario, Enrique, Rafa, y finalmente también a mis clientes, como Alejandro, Jesús, Carlos y Manuel entre otros. Con la mayoría de ellos tengo oportunidad de intercambiar puntos de vista personales, familiares y empresariales. Ellos son una fuente de aprendizaje, pues cada uno de ellos tiene una vida y una experiencia diferente. En épocas difíciles, mutuamente nos damos tiempo y consuelo.empresa 1

— Oye Martín, ya siento que me empieza a gustar eso de la consultoría. A ti, ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

— Uy qué buena pregunta, contrario a lo que mucha gente podría pensar, lo que más me gusta es mi libertad. Sí, libertad para crear metodologías, teorías empresariales, conceptos, ideas, formatos. Libertad para decidir con quienes trabajar, en qué proyectos participar, cómo trabajar. Libertad para decidir cómo acomodar mi semana, sea para trabajar, para atender asuntos personales o familiares o para viajar. Libertad para tener una organización como GRUPO ALBE que me da retos y desarrollo personal y profesional. Libertad para emprender. Libertad para innovar. Libertad para tener libertad. Sí, la libertad de ser empresario me encanta.

— Oye Martín y sin que yo sea indiscreto, como dices tú, ¿Se gana mucho dinero en la consultoría? — Ahora si le voy a sacar la sopa, pues creo que ni su esposa lo sabe —.

— ¿Te acuerdas de lo que platicamos de las vacas gordas y las vacas flacas? Pues cuando hay vacas gordas significa que tienes ocupada casi toda tu semana con proyectos de capacitación o consultoría y entonces puedes llegar a ganar un ingreso razonable, pues tu costo por hora lo multiplicas por 40 horas por semana. Y en las semanas de vacas flacas, ganas poco pues en tu tiempo libre te dedicas a generar nuevos proyectos.

— Muy bien Martín, entonces ¿cuándo tengas vacas me das a dar doble “domingo” ja, ja, ja, ja, ja, ja? Así como entiendo tu negocio entonces percibo altas y bajas a lo largo de los años, ¿Cuál ha sido el reto más grande o uno de los retos más grandes que ha enfrentado GRUPO ALBE?

— Fíjate que tengo un amigo, Alfredo, quién es el director general de un despacho muy grande de consultoría en México y frecuentemente le pido consejo, pues es una persona muy generosa que me lleva como 15 años de edad y 15 años de experiencia como despacho y hace muchos años me dio un consejo que últimamente se convirtió en el reto más importante para GRUPO ALBE. Él me decía que los consultores que forman un despacho tienen que tomar una decisión: O son los consultores estrellas que brillan en el despacho porque son los consultores que están en todos los proyectos y son los consultores que se llevan los aplausos de parte de los clientes por su buena intervención, o son los directores de la orquesta que tienen muy buenos consultores y dirigen hacia ellos los reflectores del prestigio y la fama. Si optas por el primer caso, la capacidad instalada de tu despacho es la capacidad de ti como consultor estrella de tu propio despacho. Pero si optas por el segundo caso, la capacidad instalada es la suma de las capacidades instaladas de todos tus consultores. Así que a lo largo de los primeros quince años de GRUPO ALBE  yo quería y necesitaba ser el actor principal de mi despacho, me gustaban mucho los aplausos y recibir los Óscares, pero en los últimos diez he trabajado intensamente por ser el director que logra tener trabajo para todo su staff de consultores. Ese quiebre en la vida de GRUPO ALBE  fue un reto muy importante porque al no tener en mi familia un ejemplo empresarial, yo asociaba mi ingreso al sudor de mi frente. Hoy asocio mi ingreso al trabajo colectivo de todo el Staff de instructores y consultores, de esta manera todos hacemos empresa y todos ganamos. Por supuesto, ha habido otros retos de diferentes índoles, como el atender clientes grandes o el aprender a minimizar la cartera vencida o el enfrentar consultores deshonestos que se quieren robar a los clientes o el aprender a cobrar sin regalar el trabajo. Pero esas son otras historias que te podría contar en el Fogoncito, en el Italiannis o en la Vid Argentina o en el Botiglia o en la casa con una buena comida y un buen Lambrusco, ¿verdad Lucero?

— Bueno Martín, si me das a escoger prefiero que me invites a los tacos donde yo les puedo poner de todo: nopalitos, frijoles, salsas, guacamole, pepinos, lechuga y rábanos. Son riquísimos y baratísimos. No te preocupes de lo que diga el Sr. Roberts, estoy seguro que él no se va a enojar si vamos a otra taquería porque él sabe que aquí cerca de las oficinas de GRUPO ALBE no hay ninguna franquicia de El Fogoncito y además, tu siempre nos llevas a nosotros o tus clientes a el Fogoncito, él sabe que es como tu segunda oficina. Pero ya no hablemos de comida porque ya me está dando hambre, mejor dame solo una colación y sigamos con la entrevista. ¿De qué estás orgulloso en esta fecha que GRUPO ALBE cumple veinticinco años de antigüedad?

— Tengo muchos orgullos — Mi abuelito mira al cielo hacia su lado izquierdo como tratando de recordar todas las ideas para que no se le escape ninguna —. Primero, el haber sobrevivido a lo largo de este periodo porque muchos lo intentan pero no lo logran. Por estadísticas empresariales, el 20% sobrevive más de dos años y solo el 5% de los negocios sobreviven más de cinco años. Segundo, el tener un despacho serio y profesional respaldado por más de cien instructores y consultores dedicados de tiempo completo a esta profesión, profesionistas con maestrías y posgrados, con rangos de edad de entre 40 y 60 años de edad. Tercero, el tener un currículum con marcas importantes de empresas que a lo largo de los años nos han contratado, clientes que han demostrado ser buenos alumnos empresariales y que gracias a nuestros servicios han obtenido excelentes resultados. Cuarto, el haber publicado veinte libros gerenciales y empresariales que aportan valiosos conocimientos y experiencias a nuestro mercado, y dos ellos son best sellers en la editorial. Pero el más importante orgullo es el que con nuestras metodologías, principalmente la rediseñar la estrategia empresarial, la mayoría de nuestros clientes están creciendo, incrementando sus ventas y utilidades y fortaleciendo sus cadenas productivas. Si, tenemos muchas razones para estar orgullosos por lo que hemos logrado hacer en el pasado, ahora el reto es generar más razones de orgullo por lo que viene en el futuro.

— Oye Martín, me gusta verte emocionado platicándome de tus historias  y tus Martínaventuras de GRUPO ALBE. ¿Qué te parece si ahorita que estas de muy buen humor nos tomamos nuestro selfie para luego publicarlo luego en mi Facebook? Además me gusta tu nuevo look, cabello cortísimo, ¿usas la navaja del 4, verdad?, tu corbata roja, tu camisa blanca, ¿uno de tus colores favoritos en camisas, verdad? y tu chaleco de fiesta. No Martín, no por favor, no te pongas el saco, a si te ves más juvenil. Y como siempre regálame una de tus grandes sonrisas. Y yo voy a poner mi carita de niño consentido. A ver Martín, uno, dos, tres. Guau salimos muy bien. Esta foto nos salió como diría mi papá “tutto bello”. Ay amigos, perdónenme, fueron unos segundos de “apiramiento” pero ya estoy de regreso, pero es que con mi abuelito me emocioné. Yo cuando sea grande quiero ser primero como mi papá y luego como mi abuelito. Bueno, Martín mi siguiente pregunta es ¿Qué opinan tus clientes de GRUPO ALBE?Oliver-ALBE

— Generalmente la mayoría quedan muy satisfechos, pues en los proyectos de estrategia empresarial contamos con casos sobresalientes de incrementos de ventas desde un 25% en un año hasta un 500% en cinco años. Y en esos y en los demás proyectos tenemos medida su satisfacción a lo largo de cada proyecto y luego al final. También tenemos un indicador que medimos y se llama “quejas mayores de clientes no resultas satisfactoriamente” cuya meta es cero. Y ese indicador es cómo decía nuestro cliente de Frigus Bohn, John Odabashian, “no puedo permitirme el lujo de que nadie me quite un cliente pues eso sería como aceptar que me secuestren a una de mis hijas”. Así lo pensamos también en GRUPO ALBE, no podemos darnos el lujo de tener un cliente insatisfecho después de todo el proceso y la complejidad que implica el conseguir un cliente, cómo podemos incumplir por aspectos que están bajo nuestro control. Ya poco a poco lo entenderás Oliver, la mayoría de los negocios vivimos de tener la recompra y la recomendación de nuestros clientes. Si algún día plasmo por escrito la red de recomendaciones de nuestros clientes descubrirías la importancia de clientes como Calderón, El Fogoncito y Grisi que son la madre de estas recomendaciones y que han trabajado con nosotros por 20 años, 13 años y 9 años respectivamente.

— Muy bien Martín, te felicito por tus buenos resultados y por la lealtad de tus clientes. Sin duda, percibo que al paso de los años y los proyectos ustedes logran hacer una buena mancuerna con sus clientes. ¿Cómo contribuyen tus consultores a estos buenos resultados, sobre todo ahora que ya no estas en el cien porciento en la ejecución los proyectos? — Guau, hasta yo me sorprendo de lo bien que ya voy entendiendo el negocio del abuelo, me da mucho gusto ver la secuencia de preguntas que le voy haciendo a Martín y de lo bien que el va respondiendo. Creo que con mi IQ puedo ser consultor, astronauta, coach o algo más. Ya veremos cómo aprovecho las oportunidades que se me presenten—.

— Esa es una muy buena pregunta — Ay mi abuelito como mueve las manos explicando y enfatizando lo que está diciendo, ¿así será cuando da cursos? A ver Oliver no te distraigas — . Déjame decirte que desde hace algunos años en GRUPO ALBE  hemos estado trabajando mucho por estandarizar los perfiles de los consultores, mejorar el proceso de inducción, mejorar las metodologías, enriquecer las sesiones de capacitación, complementar el apoyo del despacho en todos los proyectos con clientes, mantener actualizada la información del CRM, y sobre todo, dar mucha retroalimentación a los consultores tanto por parte del director del proyecto como por parte de los consultores líderes. También continuamente tenemos reuniones individuales y grupales para repasar nuestra propuesta de valor al cliente, los resultados con los clientes y las características de los nuevos proyectos. Y otra ventaja que tenemos es que hay consultores que ya tienen con nosotros varios años, como Vicky, Mario, Rafa, Oscar, Luigi, Analú y Omar. Todos ellos se han ido amoldando a la cultura de GRUPO ALBE  y nos ayudan mucho a seguirla replicando y mejorando. Además, tenemos documentados todos los materiales de capacitación y consultoría, los entregables, los reportes de avances y los diagnósticos. Los hemos estado estandarizando, lo cuál facilita que el servicio, calidad e imagen ante los clientes sea el mismo, solo sazonado con la propia personalidad de cada consultor.

— Finalmente Martín, pudieras compartir con tus lectores ¿Qué planes tiene GRUPO ALBE para el corto, el mediano y el largo plazo? — Uy no me gustaría terminar con esta entrevista porque me he divertido como enano, pero creo que ya con doce cuartillas de rollo para nuestros lectores fue suficiente. O les da indigestión o les dan ganas de seguir leyendo más de lo que piensa Martín, lo bueno que él tiene publicados veinte libros y los que se queden con ganas de más después pueden comprar toda la colección —.

— Que para el año 2020 “GRUPO ALBE” esté dentro de los primeros cinco despachos de capacitación y consultoría del mercado PyME en México. Donde todo nuestro staff de instructores y consultores puedan contribuir al crecimiento económico y al desarrollo personal, profesional y empresarial de nuestros clientes. Buscamos tener una estrecha intimidad con el cliente para “potenciar y liberar sus recursos competitivos humanos y empresariales®”. Queremos atender organizaciones públicas y privadas, con involucramiento del director de mayor nivel del cliente, con reconocimiento de su marca en el mercado, con liquidez para proyectos de capacitación y consultoría, que tengan excelentes valores morales y éticos. Siempre buscamos cumplir los objetivos contratados con nuestros clientes y superar las expectativas de los proyectos contratados por nuestros clientes. Y aunque seamos un despacho un poco más grande de lo que somos ahora, nuestra filosofía será siempre estar muy cerca del cliente, queremos ser su consultores de cabecera y convertirnos al paso del tiempo no solo en sus proveedores o aliados estratégicos sino también en sus amigos. Y como decía Indira Gandhi “A la gente le gusta ver los resultados, por eso, no les hables de los dolores del parto, sólo muéstrales al niño”. Así también en GRUPO ALBE a nuestros clientes les ayudamos a obtener sus resultados por los cuales nos contrató, y dejemos que las complejidades de la consultoría los resolvamos con nuestro staff de instructores y consultores. Muchas gracias Oliver por ayudarme a revalorar el trabajo que hemos hecho en GRUPO ALBE con el apoyo de mucho gente, unos están y otros ya no están, pero todos ellos contribuyeron en su momento a aportar su granito de arena y a poner los cimientos que nos han permitido llegar sanos y fuerte a estos veinticinco años. Obviamente, queremos seguir trabajando por hacer un buen papel como consultores y hacer una diferencia en la industria de la consultoría. Sin GRUPO ALBE  el mundo de la consultoría no sería igual y de nosotros dependerán muchas organizaciones para seguir alcanzando sus objetivos y sus proyectos de mejora. Muchas gracias a los socios, a los directivos, a los colaboradores, a los instructores, a los consultores, a los proveedores y a todos los que nos ayudan a ser de GRUPO ALBE  una gran organización humana y empresarial. Muchas gracias de todo corazón, y sobre muchas gracias a nuestro creador Jehová que con sus bendiciones nos da equilibrio material y espiritual, como lo dice proverbios 10:22 “It is the blessing of Jehovah that makes one rich, and he adds no pain with it”.

— Muy bien Martín, te agradezco que hayas contestado todas mis preguntas a mi estilo y que yo haya podido mirar a través de la ventana del tiempo cómo ese bebé, GRUPO ALBE, que nació hace veinticinco años es ahora un joven sano y fuerte y con muchas ilusiones por el porvenir. Te deseo a ti y a toda la gente que trabaja en GRUPO ALBE  que siga trabajando fuerte para que hagan de GRUPO ALBE  un lugar donde puedan desarrollar todo tu potencial personal, familiar, laboral y empresarial. Muchas felicidades Martín. Y ahora abuelito, ya con esta entrevista tan larga pero tan divertida ya me dio mas hambre, ¿qué te parece si nos invitas al Macaroni de plaza satélite para disfrutar de un buen ambiente italiano? Prometo portarme bien y comer poco. Ciao ciao, arrivederci, mercy, grazie, bye bye, see you.

— Claro que sí Oliver, es más vamos todos los de GRUPO ALBE  que tienen la tarde libre.

En GRUPO ALBE “Potenciamos y Liberamos los Recursos Competitivos Humanos y Empresariales®” de nuestros clientes. Estamos a tus órdenes para atender tus necesidades de capacitación, consultoría, asesoría y coaching.

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