La calidad en el servicio para clientes internos y externos

Depende de su actitud y de su preparación, el futuro se construye hoy, con cambios acordes al momento actual, afrontar nuestras oportunidades, fortalezas y minimizar nuestras debilidades. Desarrollar calidad humana, y crear centros educacionales de alta calidad: “EDUCACIÓN AL SER HUMANO”, puesto que si la gente es de calidad, podrá fabricar productos y dar servicios de calidad.

 

LA CALIDAD EN EL SERVICIO INTERNO Y EXTERNO

En la experiencia el SERVICIO se concibe como cualquier ACCIÓN DE AYUDA, pero tradicionalmente se ha categorizado como: Valer, ser de utilidad; también lo podemos observar en el ser humano, dar, hacer u obsequiar una cosa a favor de otra persona, en el SERVICIO, debemos servir a nuestros subordinados, compañeros, jefes y a nuestra institución.

En algunas ocasiones hemos perdido de vista el concepto del servicio, de la utilidad de las personas o cosas, quienes producen provecho, fruto o interés, al ser utilizados por nosotros mismos, o nosotros mismos no lo hacemos; el trabajo que realizamos, las acciones que tenemos, los pensamientos, lo que decimos, cuando se presenta un cliente para consumir el producto o el servicio que proporcionamos, es importante rescatar la relevancia, el VALOR DEL SERVICIO.

 

FILOSOFÍA + ACCIONES = CULTURA

Así servicio se concibe como cualquier acción de ayuda, entregarse a sí mismo sin interés, egoísmos, con alegría y amor. El servicio es el continuo incremento de nuestra creatividad, y un autentico interés por satisfacer las demandas y necesidades de las personas con las cuales tratamos. Toda aquella intención que busque beneficiar al hombre y a su comunidad debe ser de calidad y otorgarse dando un servicio. El servicio enseña a vivir, es una forma de vida.

Existen graves conflictos entre la gente que presta servicios, ya que algunos solo ven por sus intereses, pero no por los de los demás, del cliente o por los de la organización, y algunos CLIENTES INTERNOS O EXTERNOS, o personas pasan a ocupar un segundo término, cuando el usuario debe ocupar el primer lugar, el trabajador el segundo y el tercero la institución. Entre más rápido comprendamos y apliquemos éste modelo, más tempranamente, obtendremos los grandes beneficios de dar un servicio.

En muchas ocasiones el servicio creemos debe ser dado con una mentalidad utilitarista en donde la posición es ganar – perder, y hasta tenemos actitudes paranoicas:

  • “El que tiene mas saliva, come más pinole”
  • “El que pega primero, pega dos veces”
  • “Si tú no velas por ti, nadie lo hará”
  • “En éste mundo existen dos tipos de gente, los que explotan y los explotados, ¿a cuál quieres pertenecer?

Con lo anterior, debemos de lograr un ESPÍRITU DE SERVICIO, que es una actitud permanente que posee una persona para estar atenta a las necesidades de sus semejantes y para estar continuamente dispuestas a ayudarlos, a recibirlos con calidez y a  entregar de un modo humano el bien que se encuentra proporcionado.

El servicio se encuentra constituido por dos grandes componentes:

 

LA CONTRIBUCIÓN Y LA RETRIBUCIÓN

La contribución es lo que usted aporta a una persona o a su comunidad, el bien que usted le esta proporcionando. La retribución son aquellos bienes que la comunidad le proporciona por la contribución que de usted recibió.

El afecto, la lealtad y la reciprocidad que el grupo, clientes o las personas a las cuales les servimos, la promoción y la buena imagen que divulguen, el interés que muestren para que obtengamos los beneficios que naturalmente nos corresponden son elementos que obtenemos cuando logramos un espíritu de servicio.

  • El deseo de ser deseado.
  • El aprecio por los demás.
  • La responsabilidad.
  • La plenitud del yo.

Nos lleva a establecer consistentemente una relación de “NOSOTROS”, tanto CLIENTES INTERNOS como CLIENTES EXTERNOS.

 

“EL SERVICIO COMO UNA FORMA DE VIDA”

La parte trascendental de esto es enseñarles a las personas que nos rodean la forma de servir, de atender, de satisfacer. Lo único de lo que podemos estar seguros es de disfrutar lo único que tenemos, NUESTRA VIDA, cada día, cada instante, cada persona, disfrútala, ámala como si fuera la única oportunidad que tienes de darle lo mejor de ti, “ama lo que haces y has lo que amas”.

Para buscar una mejor actitud de servicio es necesario que el perfil de la persona que lo presta, cumpla con características especiales que le permitan tener una relación cálida y afectuosa con los clientes y que su formación cultural contenga la MÍSTICA DEL SERVICIO.