La Competitividad

Las cadenas son redes complejas de proveedores, plantas, centros de distribución y tiendas mayoristas y detallistas que realizan operaciones de abasto, producción y distribución de bienes, generando un intenso flujo de productos e información. Este flujo debe ser eficiente en su desempeño para lograr niveles de servicio que excedan las expectativas de los clientes, y efectivo en costos para generar valor a la empresa. En un sistema complejo en el que intervienen entidades con diferentes tipos de proceso interno, con objetivos e intereses no siempre en armonía.

El funcionamiento de esta red depende de los niveles de desarrollo de tres factores:

  • Integración dentro de la Empresa.
  • Colaboración entre las organizaciones involucradas.
  • Sincronización de todo el sistema.

Para lograr un flujo de información y de bienes sin interrupciones, nos vamos a enfocar en el factor sincronización y de manera particular al efecto de una mala sincronización de la cadena de abastecimiento (logística).

El primer punto clave para implantar una logística eficiente es sincronizar la demanda con el abasto. Cuando algún miembro de la cadena produce o adquiere más allá de la demanda real o reduce demasiado su inventario intentando minimizar costos, toda la cadena sufre el efecto. En un esquema simple de cadena de abastecimiento pongamos: la planta productora, un distribuidor, un mayorista y un detallista. La planta produce “jalando” materiales e insumos de sus proveedores, el consumidor final establece la demanda real y pone en funcionamiento la cadena logística que mueve materiales y producto a través de los canales.

Si todo el proceso descrito está sincronizado, el flujo de productos va desde los insumos a la planta productora y de ésta a los diferentes niveles de distribución de forma ininterrumpida. Sólo el detallista conoce la demanda del consumidor final. Supongamos ahora que el detallista, o algún miembro de la cadena intenta reducir inventarios, retrasando la colocación de una nueva orden o posponiendo la fecha de recepción de una orden ya colocada.

Este movimiento origina un efecto en los otros niveles de la cadena de abastecimiento, quienes a su vez se ven obligados a interrumpir el abasto sólo que a diferencia del detallista no conocen la razón del cambio, y como tampoco conocen la demanda real del consumidor final, esperan la nueva señal del último nivel en la cadena (el detallista) para reactivar el sistema, pero como los tiempos de entrega de los insumos son generalmente diferentes y el que marca la pauta es el que tiene mayor tiempo de entrega, se obliga al sistema a trabajar forzado, con urgencias o fuera de procesos estándar que a su vez pueden generar desviaciones en las características del producto final, es decir, se genera un desorden.

Las causas más comunes que originan este tipo de desorden son:

  1. Malos pronósticos de la demanda o información incompleta.
  2. Desconocimiento de los tiempos reales de suministro en cada nivel de la cadena de abasto.
  3. Inflar la orden ante el riesgo de des-abasto.

Generalmente cada miembro de la cadena pronostica su demanda observando la orden pasada o la histórica o revisando su nivel de inventarios, sólo que cuando hay alguna promoción, los productos rápidamente salen hacia el consumidor final y se genera la nueva orden cuando ya el producto se agotó en el anaquel o cuando el tiempo de respuesta de colocar la nueva orden más el tiempo que tarda el productor en entregar es mayor al tiempo de desplazamiento del producto remanente en la bodega del detallista, lo que también da por resultado la falta de producto en el punto de venta.

Estrategias para la sincronización de la cadena logística

Cada empresa tiene su propia cadena de abastecimiento con características particulares que dependen de los insumos, los productos y los mercados, pero aún las empresas que comparten productos y mercados similares no son empresas iguales y por ende tampoco existe un solo modelo de negocio que se ajuste a todas. Sin embargo, pueden identificarse problemas generales y plantearse estrategias generales que deben adaptarse a cada situación como un traje a la medida.

  1. Tecnología de la información. Reducir el tiempo de suministro simplificando el proceso de requerimiento y colocación de órdenes mediante sistemas electrónicos de manejo de información. MRP, EDI e Internet.
  2. Optimización y estandarización. Una estrategia muy importante que funciona cuando el número de productos es muy grande, es revisar la contribución real al margen que cada producto da a la empresa y analizar la conveniencia de estandarizar el uso de empaques o materias primas para reducir los items simplificando la complejidad de la red de abastecimiento.
  3. La respuesta eficiente al consumidor y precios bajos todos los días, son algunas iniciativas implantadas con éxito en la industria de alimentos y textil para sincronizar la cadena logística.
  4. Comunicación interactiva. Se refiere a la elaboración de pronósticos y planes de negocio desarrollados conjuntamente por todos los miembros de la cadena (desde clientes a proveedores).
  5. Planeación central. Esta estrategia se refiere a que sea el productor quien centralice la planeación obteniendo información de pronósticos de los demás miembros de la cadena, pero decidiendo los niveles de inventario, tiempos y cantidades de entrega.