Marca y Comunicación Online

Los criterios de la mercadotecnia se han adaptado al mercado y a las nuevas tecnologías y formatos digitales, la mezcla de mercadotecnia se compone también de: Cliente, Comunicación, Costo psicológico y Conveniencia. El marketing en Internet, el llamado e-marketing, reduce las distancias entre los mercados, las empresas se encuentran obli¬gadas no sólo a mirar el mercado local o nacional para su expansión, sino también a prestar atención a mercados fuera de sus fronteras.

Las marcas se encuentran entre los más valiosos activos de una compañía y por ello, la gestión de la marca es una de las actividades clave dentro de la mayoría de las empresas. Aunque habitualmente las organizaciones centran sus esfuerzos de construcción de marca (a partir de ahora branding) en el desarrollo de marcas de producto y de compañía, el branding también puede ser utilizado en el área de marketing interno, dirigido a los empleados.

A medida que estas agencias crecieron, los profesionales del marketing encontraron un apoyo para diversificar sus estrategias de comunicación, especialmente cuando el mercado exige una forma de interacción de mercadeo no masiva, que logre dirigir un mensaje y conectar una marca a un segmento específico, priorizar el aspecto emocional y experiencial en la toma de decisiones de compra de clientes ha redimensionado el uso de los eventos como forma de expresión de ideas.

Esto aumenta significativamente su importancia y uso, ya que actualmente un evento representa para el marketing una comunicación en vivo que permite, a través de experiencias, una conexión o vínculo emocional, lo que se convierte en una gran ventaja, pues puede ser la base para generar relaciones perdurables.

 

Concepto de fidelización

Bajo el término de Tecnología de la información y la comunicación (TIC) se engloban «todas las formas de la tecnología utilizadas para crear, capturar, gestionar, comunicarse, intercambiar, presentar, y utilizar la información en sus diversos formatos (datos comerciales, conversaciones de voz, imágenes fijas, películas, presentaciones multimedia», etc.

La fidelización implica establecer sólidos vínculos, mantenimiento de las relaciones a largo plazo con los clientes, generando un cambio de paradigma de la mercadotecnia a corto plazo con la de un enfoque estratégico, un cliente fiel involucra que los consumidores realizan todas o la mayoría de sus compras de un cierto tipo de producto en nuestra empresa. Pero lograr que este comportamiento de compra se realice con nuestra empresa, no se obtiene de un día para otro. La fidelidad se construye con cada experiencia que una persona vive en su interacción con la empresa y sus productos y servicios.

Un cliente asiduo es publicidad gratuita, al conocer a sus clientes, más fácil le será darles el nivel de servicios y la calidad que ellos esperan.

En este aspecto, es fundamental recordar que los clientes atraviesan varias etapas en el camino hacia la fidelización: de cliente presunto, a cliente potencial, él que concreta la primera compra, para pasar a convertirse en un cliente frecuente y por fin, en cliente leal o fiel.

La orientación al cliente ha sido considerada como el principal objetivo de una cultura orientada la calidad, implica un cambio de tendencia de las organizaciones tradicionales centradas en el costo y la eficiencia a empresas con respuesta rápida a las demandas de los clientes con nuevas ideas y tecnologías, la producción de productos que satisfaga o exceda las expectativas de los clientes y la anticipación de lo que quieren y necesitan los clientes como requisito para el éxito organizacional a largo plazo.

Las necesidades detectadas se convierten en el input para la gestión de la calidad, tratando de crear unos productos y servicios que, mediante el cumplimiento de unas determinadas especificaciones, cubran o excedan las necesidades anteriormente señaladas. Se busca la permanente satisfacción del cliente a través de la continua adaptación a sus necesidades.

La cultura organizacional que apuesta por la gestión de la calidad debe estar orientada hacia la creación de un entorno de trabajo que permita comprometer a los empleados en un proceso de cambio superando, de este modo, las complejidades operativas, las presiones del mercado y aquellos impedimentos que pudieran surgir la implantación de sistemas de gestión de la calidad implica la creación de un entorno de trabajo caracterizado por el trabajo en equipo, una mayor comunicación y cooperación entre los distintos departamentos y una mayor grado de responsabilidad de los empleados en la toma de decisiones para resolver los problemas y los cambios necesarios.