Qué es Estrategia Empresarial | Habilidad para la Motivación

“La motivación proporciona una clave para comprender por qué un individuo responde a ciertos estímulos en su medio y no a otros”.

Este artículo está dedicado a revisar las destrezas situacionales como jefe en relación con los colaboradores, enfocándonos a:

  1. La motivación personal.
  2. La tendencia a colaborar o competir.
  3. El manejo de conflictos.
  4. El estilo de dirección.

Todo lo anterior lleva el propósito de que usted haya reflexionado sobre sus propias características personales y profesionales, y defina los cambios requeridos para establecer una relación de trabajo tan productiva en lo laboral como satisfactoria en lo humano.

Toda conducta tiene su origen en los motivos, y estos a su vez están constituidos por los intereses, los deseos y las expectativas personales. Los motivos se producen también por las circunstancias y el ambiente que, en un espacio y un tiempo dado le toca vivir a una persona.

Así pues, podemos afirmar que las personas actúan impulsadas por el imperativo de satisfacer ciertas necesidades que existen para cada uno en diferentes grados de intensidad.

Uno de los primeros investigadores sobre este tema fue Abraham Maslow. Él propuso que para cada ser humano existe una jerarquía de necesidades:

  1. Fisiológicas y seguridad: comprenden todas las necesidades corporales de la persona, como pueden ser el hambre, la sed, dormir, sexo, y todos los medios de protección contra daños físicos o emocionales.
  2. Psicológicas: Abarca aprecio, pertenencia, aceptación y amistad, también se incluye estatus, reconocimiento y atención.
  3. Autorrealización: Representa el impulso de llegar a ser lo que se puede ser. Comprende el anhelo de autonomía, logro, crecimiento y realización del propio potencial.

El investigador y sociólogo Mc Clelland propone que hay tres fuentes principales que motivan al ser humano: La búsqueda del poder, el logro de una meta personal, y la afiliación a grupo. La combinación de estos tres elementos determina la motivación de cada persona.

El poder

Las personas motivadas por una necesidad de poder están principalmente interesadas en controlar y tratar de obtener sus propios fines. Si sobresale la motivación al poder en el comportamiento de una persona, éste se caracterizará por:

  • Orientación política de su vida, que influye en su trabajo y en sus relaciones.
  • Sensibilidad para detectar la influencia que ejerce en otras personas.
  • Deseo de vincularse con los centros de poder y de prestigio.
  • Una preocupación por influir, persuadir y dirigir a los demás.
  • Utilizar datos que se relacionan con sus propósitos personales.

Logro o Realización personal

Esta motivación caracteriza a las personas interesadas en el cumplimiento de tareas, excelencia profesional y solución racional de problemas. Si esta motivación es la más importante para una persona, su manera de actuar se distingue por:

  • La capacidad de fijarse metas personales.
  • Sentimiento de responsabilidad para obtener resultados.
  • Aceptación de riesgos moderados para alcanzar sus metas.
  • Interés por aspectos trascendentales, estéticos y culturales.
  • Búsqueda de retroalimentación que le lleve a mejorar.
  • Su comportamiento tiende a ser eficiente y productivo.

Afiliación

Esta motivación lleva a un comportamiento más interpersonal. Se manifiesta por el deseo de pertenecer, por la calidad de la relación y la armonía social. Si esta es la motivación predominante de una persona, su comportamiento se caracteriza por:

  • Buscar la compañía de otras personas.
  • Una relación de cercanía y afecto con los seres que la rodean.
  • Preocupación por las relaciones interpersonales en el trabajo, algunas veces más que por la tarea.
  • Reacción emocional ante las situaciones que lo alejan de la familia o de su grupo de trabajo.

Basándose en la teoría de Mc Clelland, la doctora Jane Loevinger descubrió que el grado en que cada individuo siente mayor necesidad por cada motivación determina su madurez. Esta teoría llamada “de los niveles del ego” permite al dirigente identificar el modo en que puede favorecer el desarrollo del grupo y de cada individuo en el grupo que le corresponde dirigir.

CONCEPTO DE MADUREZ

Al relacionar los estados del ego de Loevinger con otras teorías acerca del desarrollo, encontramos que el comportamiento apropiado de un líder es aquel que requiere cada individuo de su grupo para pasar de un estado del ego al siguiente. Si los estados del ego de Loevinger se entienden como necesidades y dilemas no satisfechos, el líder debe estar consciente de cómo puede intervenir para provocar el cambio deseable y con ello la integración de un equipo altamente competitivo.

Cuando un individuo no tiene éxito en su desarrollo, no puede satisfacer una necesidad o resolver un problema, forma una defensa. Esto ocurre principalmente en las etapas más bajas, donde la persona se ha sentido impotente para resolver el dilema que se le presentó en esa etapa de su vida, y ha ocupado su energía para protegerse del sentimiento de impotencia. Si este estado persiste, se convierte en un estilo de comportamiento poco productivo al que se aferra para conservar su identidad.

El líder que puede reconocer las necesidades de los miembros de su grupo es capaz de facilitar un ambiente en que cada persona se sienta segura de experimentar un crecimiento psicológico y con ello madurar en forma personal y como grupo.