Un plan estratégico exitoso

A mucha gente le gusta poner la primera piedra en una nueva construcción, esperando que muy pronto se termine dicho proyecto. Sin embargo, en algunas ocasiones los proyectos se inician con muchas ganas pero se quedan inconclusos y a medio terminar. De igual manera, muchas personas u organizaciones ponen sus sueños (Visión de Negocio) en papel, en blanco y negro; su primera piedra. Pero al paso de los días, las semanas y los años sus sueños se van quedando inconclusos y a medio terminar. ¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué no logran hacer realidad sus sueños? Bueno, principalmente porque se les olvida hacer un plan con metas, iniciativas (proyectos de mejora) y actividades bien definidas.

Por ello, con nuestro Modelo de Planeación Estratégica (Modelo ESTRATEGIA®, desarrollado por Grupo Albe Consultoría S.A. DE C.V.) hemos llegado a un alto grado de pragmatismo que de manera muy eficiente logramos que organizaciones de todos tamaños, tipos y giros de negocio puedan no solo sobrevivir sino fortalecer los cimientos de su crecimiento con incrementos en venta y utilidades hasta del 50% anual o incrementos acumulados en volumen de negocio hasta del 500% en cinco años ¿Sorprendente? Si, sí son sorprendentes estos resultados, pero lo más sorprendente es que los mismos empresarios y directores descubren que habían estado “dormidos” durante muchos años, simplemente apagando fuegos o disfrutando de las bonanzas temporales de años anteriores.

Ahora con el desarrollo de su propio Plan Estratégico descubren que el futuro de su organización está en sus manos no en milagros políticos, económicos o sociales. Se dan cuenta de la correlación que existe entre las causas y los resultados de su negocio: a mejor planeación, mejores resultados; a más inversión más rentabilidad; a mayor riesgo, mayores beneficios; a mayor trabajo en equipo más fuerzas para enfrentar el futuro; a mayor solidez financiera mayor atractivo para accionistas, clientes, colaboradores y proveedores.

¿Cómo desarrollar el Plan Estratégico? Desarrollando las tres siguientes etapas:

  1. Diseñar objetivos de negocio.
  2. Diseñar iniciativas o proyectos de mejora.
  3. Diseñar actividades de mejora.

1.-Objetivos de negocio. Son el conjunto de resultados cuantitativos más importantes para la organización. Cada objetivo tiene una meta anual que obliga a la organización a trabajar unidos para su cumplimiento.

Ejemplos de objetivos de negocios: Venta (piezas, pesos), número de clientes, utilidades (pesos, porcentaje), desarrollo de productos, capacitación (horas por persona, horas-hombre), cartera (saldo, días), cuentas por pagar (saldo, días), inventarios (piezas, pesos, días), etc.

2.- Iniciativas. Son el conjunto de proyectos que le ayudan a la organización a alcanzar sus objetivos de negocio. Es decir, las iniciativas forman parte inherente de la forma de hacer negocio en la organización. No son solamente actividades temporales de moda o aisladas. Recuerde, una iniciativa engloba a un conjunto de actividades. Las iniciativas son de mayor importancia que las actividades.

Como se observa, la iniciativa debe ser un proyecto que le de valor a la organización año con año. Este error de diferenciación entre actividad y iniciativa es muy común entre quien no tiene un pensamiento estratégico. A cada idea que a usted se le ocurra hágale los siguientes cuestionamientos ¿Para qué le sirve a la organización? ¿Qué gana la organización con su ejecución? Si usted encuentra respuestas habrá encontrado el contexto de las actividades, y seguramente habrá encontrado en cada respuesta el diseño de una estrategia.

3.- Actividades de mejora. Son el conjunto de acciones específicas a desarrollar durante el año. Cada actividad de mejora puede ser realizada una o varias veces en el año. Por ejemplo, contratar al Gerente de Mercadotecnia es una actividad que se hará sólo una vez. Hacer una auditoría mensual a las sucursales. Esta actividad se puede realizar varias veces en el año.

Todas las actividades de mejora deben tener definido un responsable y una fecha de ejecución. Obviamente, entre más se complementen las actividades unas con otras y contribuyan a alcanzar la iniciativa, serán mejor. Actividades aisladas no sirven de nada.