YO, UN CASO DE ÉXITO

Mtro. Guillermo Chavarría Valverde

Empecemos con una historia:

Era un hombre amargado, alcohólico y drogadicto que en varias ocasiones estuvo a punto de suicidarse. Actualmente cumple una condena de cadena perpetua por el asesinato de un joven cajero de una tienda de licores que “se interpuso en su camino”.

Tiene dos hijos, nacidos con apenas once meses de diferencia, uno de los cuales creció para ser “justo como su papá”: un drogadicto que vivió del robo y de amenazas a los demás, hasta que también acabó en la cárcel por intento de asesinato. Su hermano, sin embargo, tiene una historia diferente; es un hombre honrado, tiene tres hijos y se preocupa por educarlos, disfruta de su matrimonio y parece ser realmente feliz. Como Director Regional de una empresa transnacional, su trabajo le ofrece desafíos y recompensas múltiples. Es una persona físicamente sana y no es adicto a ningún tipo de drogas.

A ambos se les preguntó en privado, sin que supieran que también se le había preguntado al otro, por qué habían dirigido su vida por ese camino. Sorprendentemente, ambos dieron la misma respuesta:

¿En qué otra cosa podría haberme convertido, después de haber crecido con un padre como el mío?”

¿Cómo es posible que estos dos hombres hayan resultado ser tan diferentes, siendo hijos del mismo padre y habiendo crecido en el mismo ambiente?

Uno estaba en la ruina, el otro era un hombre exitoso.

Y tú…

  • ¿No has alcanzado el éxito que habías planeado?
  • ¿No has logrado posicionarte en tu empresa en el nivel que habías imaginado?
  • ¿No tienes la posición económica que pensaste tendrías cuando tuvieras la edad que ahora tienes?
  • ¿No posees la casa que algún día soñaste que tendrías? ¿No eres el ser exitoso que en otros ves y tú tanto deseas ser?

No es la casualidad, no es la suerte, no es la buena o mala fortuna. No es ninguna de estas cosas la causante de nuestro éxito o de nuestra ruina. Y, si no es ninguna de estas la razón de nuestra ruina o el por qué no hemos alcanzado el ansiado éxito…

  • ¿Cuál es entonces la razón?
  • ¿Las personas exitosas no tienen miedo al fracaso o quizás nunca han fracasado?
  • ¿Por qué se les dan las cosas que desean con tanta facilidad y aparentemente sin esfuerzo?
  • ¿Qué tienen ellos que nosotros no tengamos?

¿Tienen algún don especial? Sí, si bien no es un don especial, todas estas personas tienen algo diferente al resto, pero no es algo inalcanzable o raro, es algo que todos podemos poseer. Como en la historia que acabamos de narrar, detrás del éxito o la ruina hay siempre una decisión personal; ésta nos puede llevar al éxito o nos puede llevar a la ruina más escandalosa. Una decisión personal que nos permite sobreponernos a nuestros miedos y no dar tanta importancia a nuestras limitaciones. Porque, aún en las peores circunstancias todos tenemos la posibilidad de decidir lo que deseamos ser. Y, al final del día, cada quien vive la vida que ha decidido vivir.

exito businessmanYo estoy convencido de que tanto tú, como yo, como las personas que están cerca de nosotros, nacimos para ser exitosos; más aún, nacimos exitosos. Sí. Cada uno de los que tuvimos la oportunidad de nacer somos un verdadero caso de éxito. Sin embargo, no todos lo hemos creído así, o bien, hemos dedicado tanto tiempo a justificar el por qué no somos tan exitosos como una vez soñamos ser, que hemos desenfocado nuestra energía y nuestro talento. No importan las limitaciones que tengamos, ni las frustrantes experiencias que hayamos tenido que enfrentar, contamos también con un gran número de potencialidades. Sin embargo, éstas de nada sirven, si se encuentran enterradas como los tesoros aún no descubiertos.

 

De modo que, ¿Cómo hacer para ratificar ese caso de éxito que ya eres? ¿Cómo llegar a ser el ejecutivo o el empresario exitoso que tanto anhelas? Si quieres ganar las batallas públicas, es necesario, primero, ganar las batallas privadas, como dice S. Covey. Una fórmula puede ser: Primero, creer que es posible. Segundo, creer que tienes las capacidades necesarias para lograrlo y, finalmente, estar convencido de que mereces eso que deseas lograr. Después de todo, tienes en la vida lo que crees poder tener y lo que crees merecer. Dicho así, parece sencillo. De hecho, lo has pensado. Deseos no han faltado, pero tal vez aún no lo has conseguido. Porque los deseos, por sí solos, no son suficientes.

En GRUPO ALBE desarrollado un taller llamado

YO; un caso de éxito”

Es un taller que crea el espacio y las condiciones ideales para que las personas como tú, se ratifiquen como las personas exitosas que son. Para ello, a lo largo del taller, revisamos algunos componentes de la fórmula del éxito, tales como, la autoestima, la comunicación con los otros y con nosotros mismos, la actitud y nuestras metas. Ayudamos a los participantes a entender cómo funciona ese ser maravilloso que es el ser humano en lo intelectual, lo emocional y lo espiritual. Los invitamos a abandonar su zona de confort, a romper con sus paradigmas disfuncionales y a desprenderse de aquellas creencias limitantes que bloquean su crecimiento y sustituirlas por otras que sean impulsoras de su desarrollo. Finalmente, los invitamos a escribir una nueva historia; una historia que narre lo maravillosos y exitosos que son.

No dejes pasar esta oportunidad. Acércate a GRUPO ALBE y participa en este taller y descubre que:

“nuestro miedo más profundo no es que seamos incompetentes.
Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos más allá de toda medida”
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(Williamson, Marianne. 2001).