Competencias Laborales |Cómo medir la competitiva de mi empresa

Al estar compitiendo en un mercado, no se puede ocultar el hecho de que hay otros competidores y que estos pueden ser mejores o peores que la propia organización en algunos aspectos específicos.

Esta misma clase de comparación, la hacen cotidianamente los clientes al momento de tomar su decisión de a quién comprar. Así que, más vale que la organización esté consciente de sus ventajas y sus desventajas ante el resto de los oferentes, para que de esta manera pueda fortalecer sus puntos débiles y aprovechar al máximo sus puntos fuertes.

Para hacer una evaluación objetiva de la Posición Competitiva se requiere información detallada que vaya más allá de simplemente conocer de nombre a los competidores. Se requiere abrir un expediente para cada competidor, e irlo poco a poco, complementando con mayor y mejor información, según se vaya consiguiendo.

Es increíble cuantas organizaciones pequeñas, medianas y familiares desean atraer a sus clientes y ser mejores que sus competidores. Sin embargo, en pocas organizaciones, el equipo directivo realmente conoce a los competidores, mucho menos aún, se llevan expedientes actualizados de cada uno de ellos.

Algunas organizaciones que sí conocen a fondo a sus competidores, la información se queda en los niveles superiores y en las áreas de comercialización y ventas, y no la comparten amplia y formalmente con todos los demás colaboradores. Al parecer a algunos miembros del equipo directivo les parece que es innecesario que la gente conozca bien a sus competidores y que es suficiente que el Director General o el Director de Comercialización los conozcan, pues son ellos quienes definen principalmente las estrategias de mercado. Sin embargo, en la medida que los demás directores, gerentes, los vendedores, los empleados y el personal sindicalizado conozca mejor a los competidores, en esa medida estarán sensibles a hacer su trabajo con calidad, a fortalecer las ventajas competitivas de la propia organización y a trabajar por disminuir la vulnerabilidad ante los competidores.

La competencia es como participar en un maratón, ganarles a los competidores o llegar en los primeros lugares, requiere tener la suficiente capacidad y cualidad para vencer al resto de los corredores ¿no es cierto? ¿O quién podría ganar un maratón con su actual condición física? Para ganar, se requiere preparación, preparación y más preparación.

Como organización, tener una buena posición competitiva implica mantener abiertos los cinco sentidos, para saber por qué algunos clientes nos prefieren a nosotros y por qué otros clientes prefieren a nuestros competidores. Hay mucho que aprender de este análisis comparativo.

Aun cuando, para una organización fuese factible llegar a ser el líder absoluto de un mercado, no le convendría eliminar a todos sus competidores (además de considerar las leyes antimonopolio) por dos razones principalmente: Primera, porque a los clientes siempre les gusta comparar y elegir al mejor para ellos. Y segunda, porque donde no hay competencia hay incompetencia, ocasionando un fuerte letargo físico y mental que sería muy difícil en el futuro poder reconvertir fácilmente.

Las reglas del juego están muy claras. Solamente aquellos oferentes que tengan algo valioso que ofrecer a los clientes de los mercados en que participan, y que estén dispuestos a mantenerse en un ritmo permanente de innovación y mejora, podrán seguir compitiendo adecuadamente.

RECUERDE, LA POSICIÓN COMPETITIVA:

  • Es una evaluación objetiva que debe hacer la organización, cuando menos una vez al año.
  • Es una combinación de veinticinco factores no de uno solo.
  • Evalúa objetivamente las ventajas y las desventajas competitivas de la organización (Benchmarking).
  • Ayuda a conocer a los competidores, más allá de simplemente conocer su nombre.

¡LLÁMANOS!  AHORA PARA HACER UNA CITA NO ESPERES MÁS
COMPARTE ESTE CONTENIDO CON TU COMUNIDAD EN REDES SOCIALES DANDO CLIC EN LOS BOTONES DE ABAJO