Desarrollo Empresarial | Origen Biológico de una Administración

La cooperación en el organismo unicelular y la aceptación jerárquica

La vida en el planeta comenzó como agrupamientos de genes formando cada vez moléculas más grandes con capacidad de autorreplicación. Inicialmente, dichas moléculas se organizaron de manera lineal (ácido ribonucleico o RNA) y, posteriormente en la Historia, en la molécula clásica de la doble hélice (ácido desoxirribonucleico o DNA), con la única finalidad de tener mayor estabilidad ante los cambios en el medio. Aún convivimos diariamente con seres exclusivamente RNA o DNA; son los virus.

El grave problema que tienen los seres vivos conformados exclusivamente por cadenas de genes es su labilidad; son particularmente inestables ante gran cantidad de ambientes. Es entonces cuando aparece uno de los mayores avances que ha dado la evolución de los seres vivos: la célula. Una célula (del latín célula, diminutivo de cellam, celda, cuarto pequeño) es la unidad morfológica y funcional de los seres vivos, a excepción de los virus.

La organización de la célula es un ejemplo de servicios y organización administrativa para todos aquellos que pretendemos hacer funcionar una empresa humana, cualquiera que ésta sea. Se entiende el concepto de cooperación como la división del trabajo para lograr un fin común, pues eso es precisamente lo que hace la célula. Posee una membrana plasmática que la limita del medio externo y que es impermeable a una gran cantidad de elementos y permeable a otros, tanto de entrada (ingesta) como de salida (excreción) por momentos específicos; constituye su frontera con un sistema aduanal incorruptible; el mal funcionamiento de su ”membrana-aduana” constituye la muerte de la célula. Posee a los ribosomas que son complejos supramoleculares encargados de ensamblar proteínas a partir de la información genética que les llega del DNA transcrita en forma de RNA mensajero.

La estructura que permite la producción de energía para que el sistema trabaje, es importada. Vale la pena terminar comentando que todas las células animales, incluyendo las nuestras, poseen mitocondrias; dicho de otra manera, somos el ejemplo viviente de la cooperación entre dos organismos diferentes, trabajando para un solo fin. No somos en absoluto los inventores de la globalización y la interdependencia de bienes y servicios.

La cooperación en el organismo pluricelular

Posteriormente al desarrollo de la célula y a su división de funciones en los diferentes organelos que la constituyen, surgió, en la evolución de la vida en el planeta, el organismo pluri o multicelular. Nosotros pertenecemos a este grupo; estamos, como muchas otras especies, compuestos por varios tipos diferentes de células, que si bien todas comparten el mismo genoma, es decir, el mismo código instruccional en cada una de las células que le conforman, cada estirpe (o tipo) celular va a desarrollar una parte de su genoma, repartiéndose así las funciones con el único objetivo de la supervivencia del organismo multicelular en su conjunto.

Aquí la palabra clave se denomina diferenciación y significa que, a partir de una célula madre (poseedora del genoma único y exclusivo del ser pluricelular), se van desarrollando diferentes estirpes celulares (denominados tejidos) los cuales, si bien van a tener el mismo código de instrucciones (genoma) de la célula madre, solamente van a expresar para la realización de su función una porción limitada de su código de instrucciones. La neurona no puede realizar las funciones de la célula de la piel o viceversa, aunque ambas tengan al mismo genoma; es decir, sólo expresarán una parte de dicho genoma para realizar sus funciones específicas; a esto se le llama diferenciación celular.

Imaginemos a una empresa cualquiera prestadora de servicios que, en su dirección general, posee el código de instrucciones a desarrollar de toda la empresa en su conjunto para realizar su función y que, en cada departamento diferente (adquisiciones, desarrollo, producción, ventas, contabilidad etc.), solamente se utiliza parte de ese código de instrucciones generales ya que el resto no le es determinante para la realización de su función. Todos los departamentos tienen todo el código completo y sustentan su trabajo en ello; pero, finalmente, cada uno en forma particular desarrolla una fracción determinada de dicho código; la empresa funciona en su conjunto porque cada departamento realiza, de manera cooperativa y coordinada, su parte correspondiente a su código. Esta es la base biológica de la cooperación celular; el servicio final prestado al apegarse al código es el mantenimiento de la vida al organismo pluricelular, dividiendo las funciones celulares para conseguirlo.

El concepto de prestación de servicios y administración de los mismos está impreso en la organización de la vida misma. Las células se diferencian y se especializan en funciones determinadas. Algunas sacrifican su reproducción, como las neuronas; otras son altamente reproductivas, como las de la piel o los glóbulos rojos; otras tienen una alta capacidad regenerativa, como las del hígado. El objetivo pareciese ser la vida del organismo; pero, al final, recordemos que el objetivo es la preservación genética. Análogamente, en las empresas el objetivo pareciese ser la prestación de un servicio o producto determinado, cuando en realidad el objetivo es la supervivencia de quien la creó o quien la maneja; en este punto abundaremos más adelante.

La cooperación en animales grupales no mamíferos

Recordemos aquí que el objetivo de la selección natural es la preservación del gen. Un grupo de individuos accede a repartir funciones, incluso en algunos casos favoreciendo la generación de individuos sin capacidad reproductiva –como las abejas o las hormigas- con la finalidad específica de la preservación del gen. Individuos sin posibilidad de dejar descendencia genética son generados en abundancia por hembras con gran capacidad reproductiva (como las abejas reina) con la finalidad de realizar determinadas actividades genéticamente programadas durante su vida (como las hormigas exploradoras). Dicha posibilidad, que para muchos pareciese poseer alto grado de crueldad, es viable y comprensible desde la óptica de la preservación del gen.

La comunidad reparte las funciones en individuos, al igual que el organismo unicelular en organelos o el pluricelular en tejidos, con la única finalidad de que el gen, origen de las instrucciones y estructura de la vida, sea preservado. Es un sistema administrativo y de servicios altamente funcional, manejado bajo reglas estrictas en las que la posible felicidad del ser individual es soslayada bajo la premisa del bien genético. Debemos tener cuidado con el concepto del bien común, ya que aun el bien común, está soslayado al bienestar y preservación del gen. Los disfraces, el engaño, las apariencias superficiales con intenciones profundas, la mentira y el mimetismo que caracterizan a las sociedades humanas (y de otras muchas especies animales), son fácilmente comprensibles desde el punto de vista de la sociobiología; se imprimieron en nosotros desde mucho antes de nuestro nacimiento.

Las diferencias neuro-biológicas entre el instinto y la educación social

El cerebro humano deriva embriológicamente de 5 vesículas o dilataciones que se generan en el tubo neural, siendo las últimas en desarrollarse las que generan la corteza cerebral y, finalmente, la corteza cerebral frontal, la cual termina de madurar a los 25 años de edad en promedio. Es dicha corteza pre-frontal la que nos permite la abstracción mental, la proyección de pensamientos a futuro y la regulación educativa en sociedad (21). Educación significa sobreponer un sistema artificial a un sistema natural y es gracias a los lóbulos frontales como finalmente el proceso es completado.

Los lóbulos frontales piensan de manera consciente en función del individuo; sin embargo permanece el vestigio evolutivo funcional en base a los beneficios del gen. Los procesos de servicios y de administración de los mismos en la sociedad humana tienen la característica superficial del beneficio del individuo o de la especie; pero permanece a manera de vestigio evolutivo-fisiológico, el trabajo en función primordial hacia el beneficio del gen. Ahí se encuentra el origen de los cuidados a la descendencia, de la agrupación en clanes, de la aceptación jerárquica, del apego a la familia, de la retribución por el trabajo desempeñado, de la virtud, del altruismo y del egoísmo. Poseemos un cerebro reptilio que, en múltiples ocasiones, es capaz de generar mayor cantidad de conductas que se expresan en sociedad por un individuo, que las conductas en las zonas más evolucionadas de corteza cerebral.

La organización sedentaria y la creación de nuevas necesidades sociales

Uno de los puntos cruciales en la historia de la vida en la Tierra fue cuando nuestra especie descubrió la agricultura. Véase el capitulo 2 de la misma serie mencionada de Jacob Bronowski “El Ascenso del Hombre: The Harvest of the SeasonsEarly human migration, agriculture, the first settlements, and war”. La agricultura permitió el sedentarismo que hoy nos caracteriza. Aún nos encanta salir a pasear al campo, conocer nuevos lugares, hacer una carne asada los domingos con la familia y amigos, la pesca o la caza, entre muchos otros ejemplos, ya que el 93% de la historia de nuestra especie fuimos cazadores-recolectores. La historia de nuestra especie como agricultora es muy reciente.

La organización sedentaria de la sociedad humana representa históricamente el primer ejemplo de desarrollo intracultural por la aparición de nuevos productos y servicios en ella. Las necesidades de una sociedad sedentaria son muy diferentes, cuantitativa y cualitativamente, con respecto a las necesidades de la sociedad nómada. Una gran cantidad de nuevos servicios comenzaron a ser requeridos. Asimismo, una nueva cantidad de nuevos productos (por ejemplo, para el trabajo del nuevo agricultor, del ganado, del hogar, de la familia, de la seguridad individual) fueron requeridos. Es el primer boom de productos y servicios que experimenta la sociedad humana, siendo aún sociedades limitadas geográficamente y con crecimientos y desarrollos aislados; se trató de un crecimiento intracultural, pero definitivamente exponencial.

Los servicios y los productos van haciendo su aparición en la historia de la humanidad en base a las nuevas necesidades creadas, las cuales son detectadas por individuos o grupos que logran, no solamente visualizar una necesidad en la sociedad recientemente transformada, sino que logran visualizar las posibilidades de beneficio individual que les traerá el desarrollar, aportar y administrar dicho producto o servicio a los individuos de su especie.

Por Arturo Pérez Arteaga

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